Si será por quejarse

Hoy buceando un poco por internet, me encuentro con que la polémica acerca, del último superviviente, o en versión original, Man VS wild, está servida.
Para empezar es de corte natural que cuando un programa alcanza las cotas de pantalla y la capacidad de fascinación a la que nos tiene acostumbrado este programa comienzan a salirles detractores. En este caso hay varias posturas a cada cual mas ilógica, todos los que como grandes descubridores de la pólvora afirma, o dios pero si eso es muy falso, no me lo creo, y los que indignados se echan encima de los anteriores diciendo, no, el es dios y hace todo y más.

Pues bien, para males de ambos grupos os diré que ni es falso todo lo que sale, es evidente que hay cosas no falseables, nadar en aguas heladas, lanzarse en paracaídas, beber orina, comer… de todo. Ni es oro todo lo que reluce, evidentemente y como el propio programa avisa algunas escenas están dramatizadas y como se pueden observar tienen un equipo médico asisten a los cámaras y en algunas ocasiones ni siquiera están perdidos si no alado de una carretera. Pero como ya se avisa, es una guía de supervivencia para todos aquellos que piensen que cualquier día se puede despertar de una resaca en mitad de la selva de borneo, los consejos son todos muy útiles y como si sois un pelín avispados imaginareis que no van dando consejos genocidas para que todos muramos de envenenamiento.
Detractores desde luego no le faltan, y eso en el mundo actual es síntoma de éxito, aparte de los quejicas de a pie, también tiene personajillos relevantes como es la “denuncia” presentada a cuatro por Pedro Pozas director de proyecto gran simio. Según el por antiecologico, creo que de todo podría pecar mas este programa que de esto, dejando al margen que la cadena Cuatro no reconoce poseer dicha reclamación, mucho ruido y pocas nueces, el director de dicho proyecto, se nos destapa como gran desconocedor del programa, en coloquial, que no se ha sentado medio minuto a verlo. Estas acusaciones y todas las de este tipo son totalmente infundadas, es decir es poco ecológico, quizás atenta contra especies protegidas, aun no he visto a este hombre comerse ningún lince, tan solo bichos y créame señor pozas que hay más, todo lo que ha ingerido este hombre lo ha hecho para comer, créeme si se lo come, cuantas veces podremos a ver presenciado sus enfermedades intestinales a causa de ello, ¿cuántos animales se matan por deporte?. Pasando a otro tema quizás es antiecologico porque da malos consejos o muestra cosas feas a nuestros niños, bueno la verdad es que en mi sincera opinión es más útil que los teletubies y menos violento que los ranger de Texas que pese a mi asombro se sigue emitiendo. Y porque aparezca este señor cazando un cocodrilo, no creo que a la gran mayoría de la población le dé por hacerlo, si no por silogismo cuantos y cuantos abrían salido a matar toros después de ver las fiestas de san Isidro.
Para detractores y amigos, les diré que yo personalmente voy a seguir viéndolo, aunque lo emita desde el patio de su casa, por el mero hecho de que cumple muchas de las expectativas de los consumidores de televisión, entretiene, informa, enseña y además y como casi todo de lo que nos muestra la televisión es un show, y algunos pese lo que les pese ha de reconocer que en muchas ocasiones, con montaje en postproducción o no, se la juega, y no nos podemos olvidar que este señor al que se le acusa con el dedo tan tieso, es el segundo más joven en escalar el Everest, no creo que subiese a golpe de montaje, y que supero una lesión de columna dando ejemplo de superación ejemplar.
Por eso y muchas razones les digo denle una oportunidad a este show tan entretenido e informativo, y dejen de ver la tele con un ojo tan crítico, o háganlo con lo que deben porque si medimos con el mismo metro los programas de prensa rosa estábamos listos.
Que se preocupen de proteger a los telespectadores y a la naturaleza en general de pipis y gimmies envistiéndose en directo, que algunos telespectadores somos lo suficientemente inteligentes para interpretar la realidad de la cada vez mas creíble ficción.
