Cero
Mayo 3, 2008 por flummi

La cuenta atrás ha llegado a cero. Como bien dijo Mario (Álex González), “todo tiene un final”.
Este pasado jueves, día 1 de Mayo, a eso de las doce de la noche (lo cual significa que técnicamente era ya 2 de Mayo), se emitió el capítulo final de la serie Cuenta atrás.

De izquierda a derecha: Álex González (Mario), José Ángel Egido (Molina), Bárbara Lennie (Leo), Dani Martín (Corso) y Teresa Hurtado de Ory (Rocío), protagonistas de Cuenta atrás
El capítulo en cuestión (el 16 de la segunda temporada) se llamaba Desguace Jiménez, 18:10 horas, y en él descubríamos por fin cómo Corso y Mateo (su padre) habían planeado la muerte de este último para descubrir quién lo había acusado de varios asesinatos (entre ellos, el de su propia esposa, la madre de Corso). En el clímax del capítulo, podíamos asistir boquiabiertos al descubrimiento del asesino de la madre de Corso y traidor de Mateo.
Para los que no siguierais la serie, esto os habrá sonado a cantonés.
La cosa es que ha acabado Cuenta atrás, una serie maltratada vilmente por su emisora (Cuatro). Lo hace marcando unos humildes índices de audiencia (eso sí, una audiencia muy fiel).
En ningún momento se habló de una tercera temporada y mirando bien los capítulos, uno se da cuenta de que la serie estaba atada desde el primer capítulo para que concluyera en la segunda temporada, con lo cual no se puede hablar de cancelación ni de fracaso alguno.

El principal fallo de Cuenta atrás ha sido precisamente el que pretendía ser su principal reclamo: Dani Martín. La elección del actor y cantante de El Canto del Loco, si bien hizo que los fans de dicha banda acudieran expectantes a la serie, también echó para atrás a toda la gente que no traga a Dani Martín ni a su grupo. Por esto mismo, existía un prejuicio generalizado aplicado a la serie: “Dani Martín y El Canto del Loco no me gustan, luego la serie ha de ser mala”.
El hecho de que Dani Martín fuera el protagonista y de que en un principio los demás personajes no tuvieran tanto protagonismo hizo que el efecto de sus detractores perjudicaran a Cuenta atrás.
Las cosas como son: Dani Martín no es precisamente un actorazo, y al principio chirriaba más que una puerta vieja, pero por suerte el chico ha ido ganando tablas capítulo tras capítulo, llegando a construir un Corso muy creíble, menos chulo y más frágil de lo que creíamos.
Pero no todo es Dani Martín, ya que éste estaba arropado por un reparto más que notable: un tímido Álex González (de lo mejorcito que le he visto a este chaval), una dura y enigmática Bárbara Lennie, un despreocupado y cachondo José Ángel Egido y por supuesto, una sensible, pacífica y encantadora Teresa Hurtado de Ory.

Teresa Hurtado de Ory
Uno de los defectos más grandes que ha tenido esta serie en mi opinión ha sido el no darle más protagonismo a esta gran actriz. Bajo mi punto de vista, esta guapa y pelirroja sevillana ha sido capaz de regalarnos unas grandes interpretaciones desde su personaje (Rocío), las mejores de toda la serie. Y mira que es duro, teniendo en cuenta el poco protagonismo que tenía (y cuando le daban más era porque querían matarla). Lástima no haberle sacado más partido a esta chica…
Por otra parte, cabe destacar la impecable dirección de la serie, la cuidada fotografía, la música y, cómo no, los intrincados guiones, llenos de giros imprevisibles que desmontaban tus teorías. Todos éstos se alejan por completo de las demás series nacionales.
Cuenta atrás se ha revelado como una serie visceral, brutal, sin tapujos para mostrar temas y situaciones extremas. Por desgracia, en vez de tratarla como se merecía, Cuatro la ha maltratado cambiándola de día aleatoriamente, relegándola a horarios cada vez más tardíos y haciéndole una ínfima publicidad (por no decir nula).

Está visto que España es un país de pandereta que sólo quiere lo mismo de siempre, lo fácil, lo suave, Aída, Los Serrano, series con jovencitos atractivos que se quiten la camiseta a la mínima de cambio…
Por mi parte espero, casi como una súplica, que esta situación cambie en todos los aspectos audiovisuales, aunque, como bien decía Fry en Futurama, el público no quiere cosas nuevas, sino lo mismo de siempre, ya que lo inteligente les hace sentir estúpidos y lo impredecible les da miedo.
Para finalizar, si no le habéis dado una oportunidad a esta gran e incomprendida serie y tras leer este texto habéis decidido confiar en este humilde servidor, os insto a que os bajéis el octavo capítulo de la segunda temporada, llamado Turner Guilford Knight Prison Center, 20:59 horas, al que considero el mejor capítulo de toda la serie, rodado en Miami y con el protagonismo casi total de Bárbara Lennie. Con él os daréis cuenta de lo injustamente vilipendiada que ha sido esta serie.
